Una huella de carbono cabe en una multiplicación. De un lado, un dato de actividad: 42.000 kWh de gas, 180 toneladas de acero compradas, 95.000 euros de servicios informáticos. Del otro, un factor de emisión que convierte ese dato en kilos de CO2 equivalente.
Las discusiones en reunión giran casi siempre en torno al primer término, el que hay que rescatar de las facturas. El segundo se acepta sin examen, aunque determina el resultado en la misma medida. Un orden de magnitud puede cambiar según el factor elegido, sin que se haya movido una sola línea de actividad.
Qué es un factor de emisión
Es un coeficiente de conversión expresado en kg CO2e por unidad: por kWh, por kilómetro, por tonelada de material, por noche de hotel, a veces por euro gastado. Resume en un solo número una cadena de producción completa: extracción, transformación, transporte, pérdidas.
Detrás de cada coeficiente hay hipótesis. El factor de un kilo de acero depende de la ruta (alto horno u horno eléctrico), del país de producción, de la proporción de acero reciclado y del mix eléctrico local. Dos factores con el mismo nombre pueden diferir en un factor tres.
Las bases de datos que utilizamos
La Base Empreinte de la ADEME es la referencia pública francesa. Es gratuita, está documentada, se adapta al contexto nacional y sus factores son los que se esperan en un BEGES. Constituye el pilar de cualquier misión realizada con el método Bilan Carbone.
Ecoinvent es una base internacional de análisis de ciclo de vida, de pago, que baja al nivel del proceso unitario. Se vuelve necesaria en cuanto se pasa del inventario de empresa a la huella de un producto, un ACV o una declaración ambiental.
Después llegan los referenciales sectoriales, como los de ASTEE para los servicios de agua y saneamiento, y sobre todo los datos primarios que envían los proveedores. Un dato primario verificado vale más que cualquier media, y es el único camino que permite después medir una mejora real en un proveedor.
Físico o monetario: la elección que lo cambia todo
Un factor físico se aplica a una cantidad medida: kilos, kilovatios hora, toneladas-kilómetro. Un factor monetario se aplica a un gasto, en kg CO2e por euro, por familia de compra.
El ratio monetario tiene un mérito real: permite cartografiar miles de apuntes contables en pocos días, sin acudir a cada proveedor. En un primer inventario, hace accesible el alcance 3.
Sus límites son igual de claros. No distingue dos proveedores de una misma familia, uno de los cuales ha descarbonizado su producción y el otro no. Varía con los precios: una subida tarifaria eleva sus emisiones calculadas aunque nada haya cambiado físicamente. Y no premia ningún esfuerzo real, lo que desanima a los compradores que intentan hacerlo bien.
La regla que aplicamos: lo monetario para cartografiar y jerarquizar en el primer ejercicio, lo físico y los datos de proveedores para las partidas principales a partir del segundo.
La incertidumbre no es un defecto, es información
Cada factor lleva una incertidumbre, a menudo documentada en la propia base. Es baja en los combustibles, moderada en los materiales corrientes y alta en los ratios monetarios, donde supera con frecuencia la mitad del valor.
Eso condena una práctica muy extendida: mostrar un resultado al kilo. Escribir 12.347 tCO2e sugiere una precisión que el método no permite. Escribir unas 12.300 tCO2e, con cerca de dos tercios en compras, dice lo mismo y resiste ante un auditor.
La incertidumbre también sirve para priorizar la recopilación. Una partida a la vez pesada e incierta merece un esfuerzo adicional de datos. Una partida marginal no lo merece, aunque su factor sea frágil.
Cómo elegimos un factor
Tres preguntas guian la selección. ¿El factor corresponde a la geografía real del flujo, y no al país de la sede? ¿Corresponde a la tecnología empleada, y no a una media del sector? ¿Su fecha de publicación es compatible con el año estudiado?
Cada elección queda trazada en la hoja de tratamiento, con su fuente y su fecha. Esa trazabilidad no es burocracia: sin ella resulta imposible rehacer el inventario al año siguiente, responder a la pregunta de un auditor o entender por qué una partida se ha duplicado.
Qué ocurre cuando se actualizan las bases
Las bases evolucionan. El mix eléctrico francés cambia de un año a otro, las rutas de materiales se reevalúan y algunos factores desaparecen en favor de entradas más finas.
Cuando cambia un factor importante, la subida o la bajada que ve en su inventario no procede de sus acciones. Procede de la base. La única forma de mantener una trayectoria legible consiste en recalcular el año de referencia con los nuevos factores y comparar después lo comparable. Es tedioso, y separa un seguimiento creíble de un cuadro de mando decorativo.
Esta mecánica vale tanto para el inventario de una empresa como para la huella de un producto. Detallamos el reparto de perímetros en nuestro artículo sobre los alcances 1, 2 y 3, y el coste real de una misión en el del precio de una huella de carbono.
Preguntas frecuentes
La Base Empreinte de la ADEME es pública y gratuita. Cubre lo esencial de un inventario de empresa en Francia y documenta sus fuentes e incertidumbres. Para una huella de producto detallada o una declaración ambiental hay que pasar a una base de ACV como Ecoinvent, que es de pago.
Sí para un primer ejercicio de cartografía, no para pilotar una trayectoria. El ratio monetario no distingue dos proveedores y se mueve con los precios, lo que impide medir un progreso real. Desde el segundo inventario, las partidas principales deben pasar a datos físicos o de proveedor.
Casi siempre porque se ha actualizado un factor de emisión, en especial el del mix eléctrico. La variación viene de la base de datos, no de su actividad. Para mantener una trayectoria legible hay que recalcular el año de referencia con los nuevos factores.
Un inventario de carbono da órdenes de magnitud y una jerarquía de partidas, no una contabilidad al kilo. Basta para decidir dónde actuar, que es su razón de ser. Un resultado con cinco cifras significativas indica sobre todo que la incertidumbre no se ha tratado.
